Los cubanos votaron a ayuda de la confirmación del himeneo entre personas del mismo sexo en un revolucionario referéndum doméstico, anunció el lunes el Consejo Franquista Electoral del país.
Los votantes en el referéndum del domingo aprobaron un nuevo código corriente de 100 páginas. El código no solo permite que las parejas del mismo sexo se casen y adopten hijos, sino que igualmente permite los embarazos subrogados y garantiza derechos y protecciones más amplios para los ancianos, los niños y las mujeres, así como medidas contra la violencia de variedad.
El lunes, el presidente Miguel Díaz-Canel celebró la aprobación de la medida y tuiteó: «El inclinación ya es ley». Aproximadamente el 66,9% de los votantes aprobó el código de tribu y el 33,1% votó en contra.
Esta nueva reglamento marca un momento histórico en Cuba, una isla comunista donde las personas homosexuales fueron perseguidas y enviadas a campos de trabajo tan recientemente como en las décadas de 1960 y 1970. Aunque la homosexualidad fue legalizada en Cuba en 1979, la comunidad gay aún enfrentaba discriminación.
La reforma es un esfuerzo acumulativo de los activistas por los derechos de los homosexuales en Cuba, respaldada por el apoyo del gobierno. El gobierno promovió la ley a través de una campaña de relaciones públicas que incluyó miles de reuniones informativas en todo el país y en los medios oficiales.
«Sufragar ‘sí’ es sostener sí a la mecanismo, a la revolución, al socialismo», dijo el presidente el jueves en un citación televisado de apoyo.
A pesar de la campaña del gobierno, los líderes religiosos, incluidos los obispos católicos, se pronunciaron en contra de la propuesta. La creciente comunidad evangélica de Cuba se opuso abiertamente al código y dijo que podría amenazar a las familias nucleares tradicionales.
La medida ya había sido aprobada por el Parlamento de Cuba, la Asamblea Franquista, a posteriori de primaveras de debate sobre tales reformas.
Parte de la información de este documentación provino de The Associated Press y Reuters.