ISLAMABAD (AP) — Los agricultores afganos han perdido ingresos por más de mil millones de dólares por las ventas de opio posteriormente de que los talibanes prohibieron el cultivo de amapola, según un crónica de la agencia antidrogas de la ONU publicado el domingo.
Afganistán era el decano productor de opio del mundo y una importante fuente de heroína en Europa y Asia cuando los talibanes tomaron el poder en agosto de 2021.
Prometieron destruir con la industria de cultivo de drogas del país e impusieron una prohibición formal en abril de 2022, lo que asestó un duro trauma a cientos de miles de agricultores y jornaleros que dependían de los ingresos del cultivo para sobrevivir. El cultivo de opio cayó un 95% posteriormente de la prohibición, según el crónica de la Oficina de las Naciones Unidas contra la Droga y el Delito.
Hasta 2023, el valencia de las exportaciones de opiáceos de Afganistán frecuentemente superó el valencia de sus exportaciones legales. Funcionarios de la ONU dijeron que se demora que la musculoso encogimiento de la capital del opio tenga consecuencias de gran magnitud para el país, ya que las exportaciones de opiáceos antiguamente de la prohibición representaban entre el 9% y el 14% del PIB doméstico.
Los afganos necesitan donación humanitaria urgente para satisfacer sus deposición más inmediatas, absorber el impacto de la pérdida de ingresos y exceptuar vidas, dijo la directora ejecutiva de la ONUDD, Ghada Waly.
«Afganistán necesita urgentemente una musculoso inversión en medios de vida sostenibles para alabar a los afganos oportunidades distintas del opio», afirmó.
Los afganos están lidiando con la sequía, las graves dificultades económicas y las continuas consecuencias de décadas de aniquilamiento y desastres naturales.
La crisis, adjunto con la interrupción del financiamiento internacional que apuntalaba la capital del antiguo gobierno respaldado por Oeste, está llevando a la familia a la pobreza, el escasez y la anexión.
Un crónica de septiembre de la ONUDD decía que Afganistán es el productor de metanfetamina de más rápido crecimiento en el mundo, y que las incautaciones de la droga sintética aumentan a medida que se reduce el cultivo de amapola.
Los ingresos más bajos a lo holgado de la dependencia de suministro de opiáceos podrían estimular otras actividades ilegales como el tráfico de armas, personas o drogas sintéticas, según el crónica más nuevo de la ONUDD.